La paradoja de la nueva normativa del Campeonato de España sub-23

En los Campeonatos del Mundo de Montreal (Canadá) se produce el hecho de que 3 ciclistas sub-23 (Aranguren, Ostiz y Torres) representen a España a pesar de que en verano les prohibieron competir en esa categoría. Debido a una nueva normativa que la RFEC hizo para los Nacionales de ruta de Sabiñánigo 2026.
En aquella ocasión las medallas CRI sub-23 recaían en las navarras Puigdefábregas (Massi Baix Ter), Imaz (Massi Baix Ter) y Sesma (Vipeq), mientras que las IRR lo hacían en Serrano (Cantabria Deporte Río Miera), Codony (Massi Baix Ter) y Leyre Almena (Cantabria Deporte Río Miera).
Con lo que a Ostiz (Movistar) se le negaban 2 títulos y a Torres (UAE Development Team) el subcampeonato de contrarreloj individual.
??⏱️? Los no tan nuevos Nacionales sub23 femeninos… donde Ostiz no puede ser campeona
Ha habido este jueves una profunda confusión en torno a quién era la Campeona de España contrarreloj sub23. Aún a la hora de publicar este post, Paula Ostiz (Movistar) está siendo citada por… pic.twitter.com/BeBQngxjQy
— Calendario Ciclismo App (@CalCiclismo) June 25, 2026
La Real Federación Española de Ciclismo tomaba como ejemplo la categoría masculina sub-23 y pasaba a aplicar su misma norma ya en una medida pionera pero que llega muy pronto.
Para los chicos no UCI sub-23 existe además una carrera de fondo en carretera independiente, mientras que ellas no disponen de esa opción ya que siempre compiten entre las élite. A diferencia de un campeonato del Mundo que sí se la implementó en Ruanda.
Por poner otro dato sobre la mesa, España tiene 38 licencias sub-23 UCI masculinas de las cuales 4 son World Tour y 13 Proteams que son para las cuales el máximo organismo ha establecido además un salario mínimo. Chicas sub-23 UCI tenemos tan sólo 5 (3 WTW, 1 PRW y 1 CTW).
Con la salvedad de que ese salario mínimo para las neo-profesionales del Womens World Tour es un 12% menor que para ellos y en el caso de la ProTeam femenina (por ejemplo Irati Aranguren) que existe desde 2025, cae a un 60%. Por eso hay que tener cuidado con ponerse a la vanguardia por delante de UCI en términos de igualdad.
Los continentales (extranjeros) femeninos se denominan profesionales pero no ocurre así en la mayoría práctica ya que no están obligados a pagar un salario salvo los franceses.
También la Real Federación Española de Ciclismo impuso en 2024 la profesionalización de la ahora tercera división. Aunque desembocaba en la desaparición de varios equipos y que el resto se recalificaran como amateurs. Por eso esta norma parece una compensación a esos clubes que tienen menos recursos que una ciclista que pertenece a un equipo UCI. Mientras que a estas 5 corredoras en edad sub-23 que han tenido la fortuna de encontrar un equipo «profesional», se les impide ahora optar a un título que para ellas es el que se marcarían en esta cita.
Algunas federaciones (no muchas) no permiten que corredoras del Women´s World Tour tomen parte en sus nacionales sub-23 pero RFEC ha ido más allá ya que excluyen a todas las UCI sub-23. Para la laureada Paula Ostiz no supone mucho este contratiempo pero sí para una Celia Torres que tiene la suerte o se ganó el estar en el equipo de desarrollo del UAE Team ADQ.
Se puede articular que las UCI sub-23 tienen más recursos y medios al alcance y no deben por ello competir contra las no UCI porque están en superioridad. En ese caso se podría decir lo mismo de una atleta sub-23 que sea independiente: «¿no deberían en su caso contar las corredoras de clubes porque tendrían más medios que una que va por libre?»
Foto portada: RFECiclismo
