Orla Walsh, heroína del pedal

by Santy Rey
Orla Walsh (Dublín 1989) ya no forma parte del equipo nacional de Irlanda después de 7 años, pero aún así ha convertido el ciclismo en su trabajo. Una aventura que iniciaba en 2016:
“Nunca pensé en ser deportista de alto nivel, no estaba en mi agenda. De joven hacía algo de deporte, pero no destacaba en nada. Luego perdí el interés por él e incluso me parecía algo estúpido. En el colegio me saltaba las clases de educación física. Al mismo tiempo, sobre los 14 ó 15 años, empecé a fumar y a beber. Fumaba unos 20 cigarrillos diarios e iba de fiesta casi todos los días. A veces sola. Me compraba una botella de vodka, me la bebía y salía de fiesta para conocer gente” declaraba en una de las múltiples entrevistas que ha concedido.
En su palmarés, figuran un total de 11 Campeonatos Nacionales. Pero hasta llegar aquí, su carrera ha sufrido un giro de 180º. Lo cual refleja que se pueden abandonar hábitos poco saludables y reconducir la vida a través del deporte.
Orla Walsh comienza a andar en bici a la edad de 26 años. El comentario de su madre aquel día lo dice todo: “Orla está haciendo ejercicio por primera vez en más de un año“. “No tenía coche y para ir a trabajar usaba el transporte público. Desplazarte por el centro de Dublín resultaba una pesadilla por el tráfico y era estresante“. Así que su padre le da su vieja bicicleta con la que cubre los 20 km que separan su domicilio de su lugar de trabajo.
Esa fecha se convierte, años después, en el principio de su historia de amor con la bicicleta. Sin apenas experiencia en el deporte de competición, en Marzo 2016 se une a su primer club ciclista, ‘Orwell Wheelers‘. Ellos la animan a competir y hace algunas pruebas en ruta hasta que se pone en manos de un entrenador. Irá descubriendo que la montaña no se adapta a su perfil de corredora.
Después llegaría su entrada en el programa de búsqueda de talentos de Cycling Ireland. Acude a las pruebas sin expectativas. Tras 6 semanas de entrenamiento, es seleccionada y toma parte a finales de 2017 en La Copa Mundial de Manchester. Sus inicios en la pista son formando parte de la cuarteta de persecución hasta que encuentra su sitio en las pruebas individuales de la velocidad. “En mi primera carrera hice un tiempo decente en los 200 metros. pero recuerdo que uno de los entrenadores del Team GB me dijo: obviamente tienes mucha potencia pero necesitas aprender a controlar la bici. Parece que estás peleada con ella y la bicicleta debe ser una extensión de tu cuerpo“
En 2018 abandona su trabajo y se muda a Mallorca, con el objetivo de prepararse mejor en una instalación como es El Velódromo Illes Balears, uno de los mejores del Mundo. Al mismo tiempo, comienza a contar su historia en Instagram. La transformación de su vida desde hace una década, cautiva en las RRSS y sus seguidores comienzan a aumentar. Las marcas contactan con ella para ser imagen, lo que le proporciona unos ingresos extras.
Su progresión a lo largo de esos años, la llevará a competir internacionalmente representando a su país en Campeonatos del Mundo, de Europa, 2 ediciones de la Liga de Campeones y en diferentes citas de La Copa del Mundo.
Su faceta como creadora de contenido la compagina además con la empresarial. ‘Pedaling Heroine Camps‘ organizaba hasta hace poco campamentos ciclistas a medida en el corazón del Alaró, a los pies de la Sierra de Tramuntana. Una isla de Mallorca en la que Walsh pasa largas temporadas y que le proporciona todo lo necesario como atleta
Foto portada: @swpix_cycling